Archivo de la etiqueta: Málaga

Informe Oporto: seriedad bajo instintos

james
El concepto de equipo es complicado de definir. Sobre todo si comenzamos a tener en cuenta la estructura que no se refiere estrictamente a los once que juegan más el cuerpo técnico. Es decir, la gestión económica, la relación masa-club, etcétera. Pero, con seguridad, si pensamos en el global llevado a cabo con sumo acierto, el primer equipo en llegar a la mente es el Oporto. Pinto da Costa ha conseguido que la idea y base del club sea estable a partir de unos parámetros muy claros: productividad. El ejemplo más visual más allá de los resultados deportivos es el rédito económico en relación a compra-venta de jugadores: superávit de 233 millones de euros. A grandes rasgos, se puede establecer una vinculación directa entre rendimiento económico y modelo de juego.
Sigue leyendo en el ‘Club Perarnau’ –>
Foto: AFP.
Etiquetado , , , , , , , , , , ,

De corredores y futbolistas

moutinho
1.-
“El Málaga jugó lo que le dejamos”. Siete palabras para definir un partido. Toda la globalidad del mismo resumida por Moutinho, que además fue el reflejo de lo que significó la primera parte de la batalla entre Oporto y Málaga. Pellegrini reconoció después del partido que el caudal ofensivo de su equipo fue malo, pero el mérito del Oporto fue total: planteamiento, matices durante el partido e intensidad. Pérdidas sin riesgo y presión altísima tras pérdida. Pereira ganó la batalla a Pellegrini, ojo, a partir del balón.
2.- El encuentro parte de una base compleja para el Málaga, que el técnico chileno tendrá que observar y, con toda probabilidad, replantear: Isco en la izquierda y Joaquín en la derecha. Rigurosamente abiertos y anclados para controlar a Danilo y Alex Sandro, que estuvieron 90 minutos fijando como extremos. La distancia entre los dos máximos generadores del Málaga fue vital para el desarrollo. Ninguno se atrevió a abandonar su zona y distanció al Málaga de su esencia. Ni Baptista ni Iturra-Toulalan fueron capaces de dar cohesión. A ello hay que sumar la presencia de Santa Cruz en lugar de Saviola, un elemento muy débil lejos del área.
3.- El debate sobre la posesión de balón es absolutamente inocuo y facilón por su tendencia a pensar que asegura algo cuando no es cierto. Bueno sí, el balón. Pero, en principio, solo eso. El Oporto generó mayor posesión, pero trascendente en todos los casos. Con los laterales a la altura de Moutinho y Fernando suelto, con más vuelo del habitual, el Oporto se fue liberando y ocupó todos los espacios del campo. Obligó al Málaga a defender ancho y a correr constantemente en vertical y horizontal. Siempre detrás del balón. Moutinho tomó el metrónomo y distribuyó con una enorme frecuencia de primeros toques. Mientras, Jackson Martínez fijó y ganó todas las batallas físicas a Demichelis y Weligton.
4.- Pellegrini suele usar a Portillo como escalón hasta la media punta. Y Joaquín e Isco de interiores penalizan la salida. Además, el Málaga ya demostró en La Rosaleda contra el Milan que las presiones altas le duelen a más no poder. Le niegan el inicio y obligan a Isco (sobre todo a él) a recepcionar muy escorado o muy lejos de su zona de influencia. Al equipo de Allegri le penalizó su sentido colectivo y defender con cinco, pese a su buena idea. El Oporto es mucho más. Eliminó de una tacada la tenencia y expuso a Mangala y Otamendi (dos correctores de mucho nivel) a la posibilidad de rupturas a la espalda. Ni una. Ni un problema: líneas juntas, cero espacios, robos rápidos y control absoluto del juego.
5.- Pereira ‘sorprendió’ con Izmailov. Tal vez la tercera variante tras Atsu y James (aún necesitado de ritmo de partidos tras la lesión). Ante todo, el ruso fue molesto. Se movió especialmente hacia dentro, aunque partiera desde la banda izquierda. En la primera parte no hirió en exceso porque Sergio Sánchez bascula bien hacia dentro –a menudo demasiado–, pero su presencia en la derecha coincidió con el gol del Oporto. Durante unos minutos, arrastró a Antunes hacia dentro y llamó la atención de Weligton. Arañó y obligó a recular. El Málaga no supo gestionar los espacios en el centro del campo, donde fue del todo superado. Aún así, defendió con sobriedad.
6.- Moutinho. En el espacio, con balón, con ritmo y con pausa. Remató llegando en una ruptura magistral, a pesar de estar levemente adelantado. Su partido fue para saltar a un grande. Adrián Cervera, técnico del Marbella, lo catalogó como “uno de los mejores jugadores del mundo en los momentos sin balón”. Incluso en la transición defensiva es un jugador que, pese a su aparente liviandad, roba una gran cantidad de balones.
7.- La presión tras pérdida del Oporto fue sensacional. Propiciada por el orden de la posesión, siempre ubicado en el espacio libre, pero válido. La sensación de solidez colectiva fue máxima y el trabajo de Lucho, Moutinho y Fernando por dentro, así como Izmailov y Varela por donde el Málaga menos sale fue soberbio. Ni una salida limpia. El partido, en general, nace también de los laterales altos, técnicos y listos, y de la superioridad física global del equipo. Pereira permitió a los suyos transitar hacia delante con más o menos metros. Jackson, que realmente asustó a Demichelis-Weligton ensució esa salida. Siempre obligaba a un pase acelerado y de bastantes metros para lo que acostumbra el Málaga, que a nivel individual no brilló, aunque fue el dominio táctico del Oporto el que ofreció la sensación abismal de superioridad.
9.- El duelo de técnicos merece una mención especial. Pellegrini planteó un once extraño. Baptista y Santa Cruz es una pareja que chirría y no favorece al contexto que prefiere el Málaga. Son dos jugadores que, por tendencia natural, conducen más de la cuenta y ralentizan. Usar a los dos significa volcar al equipo en vertical y hacer uso de su fortaleza aérea. Desagregan, podríamos decir. Y Joaquín e Isco se separaron. Y Pellegrini no logró rectificar. El postpartido hizo, tal vez, ver que el chileno creyó en un mal día propio y muy bueno del rival, pero la realidad es que había soluciones en el banquillo para equilibrar algunas balanzas. Portillo minimizó la diferencia con balón, Saviola agrega y Piazón luce con espacios y es capaz de romper. Sus planteamientos suelen ser muy buenos conforme el partido madura (siempre planteamientos previos), pero esta vez Pereira ganó. Propuso mejor, disimuló todas las carencias y corrigió el ritmo con James y dio la pradera a Atsu.
Y 10.- El marcador fue corto, pero el Oporto sale muy reforzado del partido (excelente a nivel colectivo e individual; tal vez irrepetible) cara a la eliminatoria. Y el resultado, con todo, es difícil de remontar porque un gol visitante obliga a tres locales. El cuadro de Pellegrini, por encima de cualquier otro defecto, sufrió el de no sentirse. En otras palabras, el Málaga no se reconoció a sí mismo porque, como dijo Onetti, “la vida es uno mismo, y uno mismo son los otros”.
Foto: Efe.
Artículo publicado en el Perarnau Magazine.
Etiquetado , , , , , , , , ,

Isco: el último desafío


“Lo mejor está por llegar; nadie sabe dónde está su límite”
. Lo dijo quien lleva dirigiéndolo dos años. Dos años de constante evolución, desde ese jugador cuasi inexperto que llegó desde Valencia para dar oxígeno a Cazorla y reencontrarse con su ciudad natal. La sucesión de halagos a Isco se queda habitualmente en el detalle técnico, en el control para highlights o en el regate entre tres. Pero su trascendencia en el Málaga es mayor. Asume el peso del centro del campo cuando el rival empuja alejándose de la portería, da uno de los primeros pases sin dejar de dar el último. Futbolísticamente, no es el niño, no es la genialidad, sino el jugador.
Artículo completo publicado en El Enganche. Sigue leyendo –> 

 

Etiquetado , , , , , , ,

Willy Mutombo

Don Willy Caballero
1
.- Un equipo no se puede entender sin todas sus piezas, las que suman y las que restan. Sin embargo, como en muchos otros equipos, hay jugadores que despuntan en determinados momentos y con una influencia brutal. Willy Caballero ha vuelto a ganar. El Málaga es un colectivo que, indudable y justamente, se debe a la idea y a algún baluarte individual, pero en el 2013 se debe a un nombre: Willy. No solo ha sumado, sino que ha transmitido la angustia al rival. La portería se hace diminuta. Y van todas este año y muchísimas en esta temporada. Definitivamente, Caballero recordó aquella frase célebre de Dikembe Mutombo: “Not in my home!”.
2.- El Athletic, por su parte, transmite sensaciones malas. Los impulsos europeos que la temporada pasada daban gas para varias jornadas, esta no dan ni para varios minutos. Dominó 10 minutos de la primera parte (en torno al 30’) que hicieron exhibirse a Willy. Expuso, pero se encontró al portero. Más allá del partido (descomunal) del argentino, la determinación en el área fue débil. Ni con Llorente y Aduriz en el césped.
3.- Bielsa dio entrada a San José (lesión de Gurpegi) en el minuto 25. El Málaga cedió parte del dominio por dos motivos: a) San José no reculaba como Gurpegi, aspecto que, a menudo, le pasaba una factura tremenda, pero en ese instante fue bueno para el Athletic, que estaba hundido hacia Raúl –correcto partido–; b) Aunque se predique, la esencia del Málaga no es la eterna posesión, sino que Pellegrini entiende que llegará antes teniendo el balón. Pero se siente cómodo en el repliegue medio. Se mueve a tenor de sensaciones por distintos contextos, lo que lo hace aún más peligroso.
4.- El Athletic se desperezaba agitando por dentro y estando al acecho de los rechaces. Mucho más enchufado a la segunda línea que el Málaga, que suele sufrir cuando se coloca en esa especie de 4-3-1-2 que propone Pellegrini cuando juega con Camacho o Toulalan solos. Pero, a diferencia de otras veces, Antunes y Sergio Sánchez fueron rigurosos tácticamente, aguantaron la línea de cuatro y Camacho fue ayudado por Piazón y Portillo. El Málaga superó a un Athletic débil en la salida, solo con Ander –in crescendo– para fluir.
5.- Pero los de Bielsa quisieron. Lo intentaron. La entrada de Llorente dio un poco más porque Weligton y Lugano ya estaban fijados y reculando hacia Caballero. Pellegrini quitó a Baptista por Toulalan. Y el francés, como poco, igualó la batalla del inicio, se soltó y presionó la salida, pero el Athletic consiguió, aun sin demasiada frecuencia, salir por fuera. Solo por la derecha con Iraola. De discreto a correcto, pero el equipo vasco se quedó en el intento. Por falta de pegada y por carácter, amén de un ejercicio de interesantes correcciones de Lugano y Weligton.
6.- Entre tanto, Piazon fue capaz de sonreír por primera vez en el Málaga. Fue, de los hombres de campo, el mejor del Málaga en la segunda parte. Su asociación en los últimos metros fue buena y sus conducciones, peligrosas, hasta el punto de que su mapa de influencia (cortesía de @38ecos) evidencia una acción interesante desde fuera hacia dentro.
y 7.- El Athletic murió y vivió gran parte de la segunda parte cerca de Caballero. Sin someter al Málaga, pero con un nivel digno. Tal vez excesivamente discontinuo, dependiendo de la influencia de Ander y la actividad interior de Ibai, el menos rígido de los de arriba. Sin buenas sensaciones, pero exigiendo a Willy. Aun así, durante todo el partido concedió demasiadas facilidades en la transición defensiva. Bajo la opinión de quien les escribe, los resultados son peores que las sensaciones. Obligó a Caballero a parar seis veces, una más que Raúl. Precisamente Willy fue el responsable. Una mezcla de Sterbik y Mutombo y su caballería aérea para ganar antes de la Gran Batalla. Como las del (recuperable) Athletic 11/12.
Málaga-Athletic: Crónica publicada en el Magazine de Martí Perarnau.
Foto: Málaga de Champions.
Etiquetado , , , , ,

Una sombra sin identidad

Dice Baltasar Gracián -escritor y filósofo durante el Siglo de Oro- que la confianza es la madre del descuido. No le falta razón. La confianza, traducida a menudo como soberbia, lleva a la sobrestima de uno mismo. Milán y Málaga se han citado para medir sus inercias en La Rosaleda en el que la historia cuenta nostálgica y orgullosa que es el partido más importante de la historia del club costasoleño. El Milán no es ni una sombra de lo que fue hace poco (Maldini, Inzaghi, Nesta, Kaka’…) y hace tanto (Baresi, Donadoni, Gullit, Van Basten…), pero el nombre, por encima de los hombres, ciertamente asusta. Decimoquinto con solo 7 puntos en 8 partidos. 5 de ellos perdidos y el último, aunque con una levísima mejoría, por 3-2 frente al Lazio. 

La reestructuración para la 2012-2013 ofrecía malos síntomas, pero la realidad ha superado a las previsiones. La marcha de Thiago Silva e Ibrahimovic, cubierta por Yepes, y Bojan; la de Seedorf por Montolivo -fuera de su posición, además-; Pazzini por Cassano, Nesta, Gattuso, Zambrotta, Van Bommel… La remodelación hacia la mediocridad.
El Milán será inferior si repliega y cede el balón
El problema de base que se encuentra el Milán es el respeto que le tienen algunos equipos. Y digo bien, problema. Porque le esperan para contragolpear, justo donde más sufre la lenta pareja Yepes-Bonera, retornando. En su habitual 4-3-1-2 -aunque cabe la posibilidad de que Allegri se proteja aún más en un 4-2-3-1, la función bisagra es para De Jong, apto para achicar, pero incapaz de iniciar si no existe una línea de pase muy evidente. A sus lados aparecen Nocerino, Ambrosini o Montolivo. Dos de los tres. Ocurre que el único bien ubicado es Nocerino, con ímpetu y rigor suficientes para replegar y llegar, pero también incapaz de ligar el primer pase ni ofrecer líneas de pase en su propio campo. Así, queda Montolivo como único competente para afrontar la fase más compleja, iniciar. Montolivo siempre fue trequartista. Y además, cumpliendo el tópico talentoso, pero demasiado intermitente. Por delante, enganchando debería aparecer Prince Boateng, el mejor -junto a Pato- del equipo, pero en un pésimo estado de forma. El equipo no genera el contexto para que él aparezca y llegue, sino que le obliga a tener peso en la redacción de la jugada.
Allegri desvirtúa la naturaleza de su equipo para cumplir un esquema protector, pero muy pobre a la hora de enfrentarse a una defensa posicional. El Málaga domina, pero a menudo da un paso atrás para poder saltar. El equipo italiano podrá sufrir por el carril central en dos fases excepcionalmente marcadas por el Málaga. La transición corta, pero vertical y las rupturas en poco espacio de Saviola y Joaquín. Lo más cómodo para Bonera-Yepes sería Santa Cruz, pero es improbable que juegue de inicio así que tendrán que torear con jugadores móviles que agitarán y desaparecerán. Problemas a la vista.

El Málaga tiene una golosina en la banda derecha contraria. Aunque sin Monreal, pero con Eliseu, los 2×2 de Isco y el portugués contra el sustituto de Abate (Zapata, tal vez) y Montolivo o Nocerino serán de un daño irreversible para el Milán. Para transitar habrá tiempo, pero si el Málaga encuentra a Isco un poco por delante de 3/4 el repliegue extraordinariamente lento de los rossoneri se desmoronará.
El mismo peligro con otro nombre
La transición defensiva aún le duele al Málaga. Cuando Demichelis funciona mentalmente, duele menos; cuando él depende de las correcciones de Weligton, molesta. El peligro del Milán, teniendo en cuenta el estado de Pato, es El Shaarawy (6 goles esta temporada). El único con talento individual para desbordar en uno contra uno. Además, funciona muy bien con espacios partiendo desde la izquierda y trazando la diagonal para filtrar o disparar. Y puede ser problema. La felicidad con la que Gámez recorre la banda es espacio natural para El Shaarawy. Desde allí, en carrera y con balón, puede ser el porvenir dirá qué puede ser del enfrentamiento colosal pero imprevisible contra Demichelis. En opinión de un servidor es la única ventaja intrínseca con la que puede partir el Milán.
Debilidades y fortalezas
– Reacción: Yepes y Bonera son dos centrales muy poco reactivos. Si ceden espacio y adelantan para juntar líneas, el partido puede pasar a ser interesante para el Milán, porque negarían una dosis diferencial de felicidad a Isco. Si prefieren ceder el balón para saltar, sufrirán. La reacción de los centrales es escasa ya al Málaga no le importa convivir durante un buen tiempo merodeando el área, siendo horizontal, pero amenazando con la ruptura.
Grietas hombre a hombre: no solo el colectivo del Málaga debe superar al Milán, sino que nombre por nombre, podríamos sacar conclusiones indiscutibles acerca del talento de ambas plantillas. Especialmente, la línea ofensiva del Málaga contra la defensiva del Milán, que parece la más débil del equipo. Fortaleza frente a debilidad. Es una grieta que debe cerrar Allegri, quien podría ser más defensivo, pese a la urgencia de resultados favorables.
 – Llegada en segunda jugada: a la mencionada posibilidad de transitar vía El Shaarawy, hay que sumar al haber del Milán la aptitud, por las características de sus jugadores, para sumar jugadores a la segunda jugada, incluso al remate. Nocerino y Prince Boateng son los ejecutores. Llegadores con más o menos talento que pueden crear peligro merced a su buen disparo y su capacidad para aparecer sin estar, con lo que sumarían 4 o 5 jugadores cerca del área. Difícil porque el Milán necesitaría una posesión medio-larga para incorporar a tantos jugadores. Pero es posible.
Foto: AP/Raffaele Rastelli.
Etiquetado , , , , , , , , , , ,

Un Málaga fantástIsco

1.- Poseer una identidad es un salto cualitativo antes incluso de iniciar cualquier partido. Se trata de un paso firme, de una señal hacia el rival, que admite muy a menudo, saber lo que vas a hacer, pero no poder pararlo. El fútbol también son dinámicas, situaciones, contextos… Pero no hablaría de rachas porque la del Málaga es demasiado larga. Pellegrini implantó un sello, una marca propia que sus jugadores conocen y ejecutan de memoria. A veces, mejor; a veces, peor. Reconocen y tienen automatizados cada uno de los movimientos del compañero (especialmente Isco-Monreal, una banda izquierda top-3 europea), ganando, así, en cada fase del juego, décimas de segundo vitales para llegar antes y generar ventajas continuas.
2.- Pellegrini giró para resguardar dando entrada a Iturra y Sergio Sánchez con Portillo y Jesús Gámez, estos dos últimos, mucho más ofensivos que los titulares. Con Sergio equilibró la presunta superioridad física del Anderlecht; con Iturra, Manuel fue responsable y trató de contener a uno de los dos diferenciales del equipo belga: Lucas Biglia. Probablemente, la batalla principal que perdió el Anderlecht.
Artículo completo publicado en Perarnau Magazine –>
Etiquetado , , , , , , ,

Perfil: Francisco Portillo

A fuego lento, madurando muy lentamente. Portillo siempre apareció sin peso específico en el Málaga. Guadianés de nacimiento futbolístico, sus cualidades técnicas eran evidentes sin ser un portento físico ni tener el gesto técnico-visual de Isco. El aficionado de La Rosaleda observaba algo en el jugador y, por fin, parece haberle llegado el momento. Tiene talento, un talento difícil de pulir, pero especial. Algo tan complejo como básico: sentido para jugar.
Artículo completo publicado en el Perarnau Magazine –>
Etiquetado , ,